Cómo Meditar?

 

Siéntate con una almohada o algo bajo del trasero. Cruza las piernas para estar cómodo. Se puede poner una cobija debajo de las piernas y rodillas también. Si prefiere, se puede meditar acostado con las rodillas dobladas y sin una almohada. O en una silla. Lo importante es que la espalda esté bien derecha. Pero mi favorito, y también lo más común: es así sentado. Y si empiezas a quedarte dormido mejor, como yo a veces, meditando sentado te ayudaría estar más despierto.

Al principio se medita para quitar el estrés y mejorar la concentración. Calmar la mente que naturalmente es ´loca´ saltando de un pensamiento a otro como un mono saltando entre árboles. Pero en vez de enfocarnos en estos pensamientos, vamos a enfocarnos en tus respiraciones.

Escoge un lugar en el cuerpo para enfocarte. Lo más común es el punto de la nariz – pon toda tu atención hasta sentir el aire saliendo y entrando de las inhalaciones y exhalaciones.

Cerramos los ojos (aunque hay tipos de meditación donde se facilita mantener medio abiertos los ojos). Ahora manteniendo el enfoque en sentir las respiraciones en el punto de la  nariz, empieza a respirar. Cada inhalación y exhalación cuenta juntos, y las contamos mentalmente (es decir: sin voz alta). Como uuuuuuuuunnnnnnnnoooooo por toda la inhalación y uuuuuuunnnnnnnooooo por toda la exhalación. Después doooooossssss……

Ni súper lento ni súper rápido respiramos. A lo largo de la sesión, las respiraciones van a durar más y más (o sea que respiraremos más lento naturalmente). No se esfuerza tanto. Deja que tu cuerpo decida. Lo importante es estar cómodo y siempre mantener tu concentración en el punto de tu nariz y en contar las respiraciones.

Y que pasa si te olvidas en cuánto estas con tus respiraciones? Simplemente vuelves al último número que te acuerdas y vuelves a empezar desde allí.

Y qué pasa con tus pensamientos? Vas a tener muchos y van a distraerte. Pero eso está bien y es parte de cada sesión y donde se ve los beneficios de entrenar la mente así. Cuando te das cuenta de que estás pensando en otra cosa y no en contar tus respiraciones, simplemente tienes que volver a tu enfoque en el punto de la nariz. Volver, volver, y volver. Ese es el juego. Tal vez te vas a sentir frustrado y vas a querer rendirte. Pero quédate. Estás entrenando la mente para que se mantenga más calmada y concentrada. Tienes que esforzarte, especialmente al principio, pero valdrá la pena.

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